lunes, 11 de agosto de 2025

Miedos

Muchos miedos pasan por mi cabeza. Creo que tantas dudas nacen de este lugar, de esas preguntas sin respuestas que desarman. Podría soltar y dejar de pensar para no temer, pero no puedo; mi supervivencia se ata a la necesidad de analizar cada instante. Tengo tiempo de sobra para repreguntarme todo, y a veces creo que las pocas respuestas que encuentro son las correctas. ¿Podré equivocarme? Sí, pero aún así sigo pensando… preguntas y más preguntas.

Y vuelvo a mí: ¿por qué miedos?

Todos construimos una coraza de fuerza y valentía para afrontar las disputas de esta locura, pero, consciente o inconscientemente, mostramos nuestras vulnerabilidades. Yo las noto, aunque otros las nieguen. Son miedos compartidos, mezclados con historia y personalidad, que se contagian sin permiso.

El temor se vuelve peligroso cuando no se reconoce ni se registra, cuando vive en constante explosión. Mis miedos, sin embargo, se sostienen con una tenue esperanza: miedo a que dejen de contar conmigo, miedo a perderlos, miedo a la soledad. Logro registrar mucho con una voz interior que me recuerda algo doloroso pero cierto: tengo miedo de vivir con tanta tristeza.


1º año de condena

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Alcanzó para condenar

No empezó con una prueba. Ni con una certeza. Empezó con un relato. Y con eso alcanzó. Hay algo que todavía intento entender. No desde la...