lunes, 11 de agosto de 2025

Bagallo

Pausa para contar cómo me siento en este día, después de la visita semanal de todos los jueves.
Es un momento bello contar con la presencia de mi madre, con mucha charla y conversación sobre todos los problemas de la familia, sobre todo los económicos, que han llevado a reducir mi terapia a manera quincenal. Lo comprendo completamente; aunque lo que necesito generalmente no falta, mi bagallo.
Cuando se habla de dinero, mi mente se llena de imágenes de mi familia: mi madre, mis hijos, mi hermana, mi compañera… todos los que se esfuerzan para que yo la pase un poco mejor en este lugar. Estar preso no es para cualquiera, y si no se tiene ayuda, uno queda tirado.
No puedo asimilar no poder acompañar a mi familia económicamente, sobre todo cuando siempre fui alguien independiente. Ahora solo me siento una carga, y sé que lo seré por mucho tiempo más.
Aun así, estoy profundamente agradecido por lo que hacen por mí, con la grandeza de saber que, a pesar de no tener la olla al final del arcoíris, deciden seguir acompañándome.

El miedo es la ficción que especulamos, cuando sorprende lo bello con lo que contamos.

1º año de condena

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Alcanzó para condenar

No empezó con una prueba. Ni con una certeza. Empezó con un relato. Y con eso alcanzó. Hay algo que todavía intento entender. No desde la...