miércoles, 30 de julio de 2025

Al paso

Un bucle temporal del que no puedo salir, dentro de un domo que detiene el tiempo, transformando la rutina en algo triste y agotador. Un pequeño mundo que construimos para no dejarnos morir.
Sólo son momentos en los que la tranquilidad se vuelve dolorosa.
El silencio me recuerda que los días son difíciles, enfrentando piedras en el camino y golpes que el encierro revela en cada instante.
Un lugar de total castigo se muestra con claridad y eficacia, desarmando poco a poco.
La penitencia de siempre despierta temores que nunca creí sentir con tanta fuerza.
El miedo a estar lejos, cada vez más lejos, de quienes amo, me entristece; y más aún cuando parece que tal castigo contagia a esos seres queridos que extraño, obligados a vivir condiciones extremas por acompañarme.
El tiempo que espero, la rutina acelerada y el caos diario mantienen mi mente ocupada, ayudándome a olvidar.
Puedo pensar que lo superaré: con estrategias de gran bullicio, voy logrando avanzar acompañado. Comprendo que esto es sólo tiempo, y que lo oscuro no siempre es oscuridad.
Quiero creer que esto es solo un momento.

2° año de condena


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